Cartas malas del tarot. El diablo tarot en el inframundo

Cartas malas del tarot:

Cuando alguien ve cartas como La Muerte, El Diablo,  La Torre o El Juicio en una tirada, el corazón suele dar un pequeño salto. Esto es porque culturalmente, estas cartas han estado relacionadas con el mal presagio. 

El tarot, mediante sus símbolos, nos habla de los procesos internos y ciclos de vida de una persona. Por lo que no tienden a anunciar desgracias, sino que presagian movimientos, verdad y cambios que ya no pueden evitarse. 

A continuación, conoceremos el significado real de estas cuatro cartas y por qué son temidas. 

1. La Muerte (Arcano XIII)

La carta de La Muerte asusta por el impacto que causa ver su propio nombre y su imagen. Cuando vemos su ilustración llena de calaveras, esqueletos, tonos oscuros, cabezas y huesos en la tierra, nuestro cerebro rápidamente lo asocia al peligro. Esto es porque lo primero que pensamos es que esta carta nos indica tragedia, pérdida irreversible, dolor o anuncia fallecimiento (siendo uno de los mitos más extendidos). Pero en un tarot serio y ético, la carta XIII no habla de muerte física, sino de finales de ciclo. 

Cuando aparece esta carta, más bien estaría anunciando que algo dentro de nosotros se está apagando (una emoción, un sentimiento, un amor), aunque por fuera todavía se intente sostener.  Porque esta carta no te pregunta si estás listo para soltar, te informa que el proceso está en marcha. Su lógica es clara y contundente, si no sueltas, te estancas. Y el ser humano suele preferir lo conocido, incluso cuando duele, antes que lo desconocido que podría sanar. 

Por lo que el Arcano XIII significa cierre definitivo, transformación profunda, renacimiento inevitable y limpieza de todo lo que ya no tiene sentido. Es una carta de paso, no de castigo. Marca el instante exacto en el que una puerta se cierra para que otra pueda abrirse. 

Esta carta es una de las más liberadoras del Tarot, ya que no indica el final de la vida, trae el final de lo que impedía vivirla de verdad.

2. El Diablo (Arcano XV)

La carta de El Diablo asusta porque apunta directamente a lo que preferimos no mirar (cuernos, fuego, figuras encadenadas). Culturalmente, el Arcano XV está asociado al pecado, la culpa o el peligro, y esa carga simbólica se proyecta sobre la carta. Sin embargo, el Tarot no habla de demonios reales, habla de dinámicas humanas.

El miedo surge, en gran parte, porque se interpreta de forma literal. Muchas personas creen que El Diablo anuncia desgracias, malas intenciones o influencias externas. En realidad, esta carta no describe algo que viene de fuera, sino algo que ya está operando dentro de nosotros: apego, dependencia, autoengaño, miedo, manipulación, obsesión, control,  adicciones o relaciones basadas en el poder o la necesidad. 

El Diablo también inquieta porque muestra ataduras que solemos negar. Las cadenas o cuerdas que aparecen en la carta no suelen ser rígidas, sino que son lo suficientemente flojas como para que puedan soltarse. La carta no dice “no puedes salir”, dice “podrías salir, pero no lo haces”. Y asumir eso es incómodo. Es más fácil pensar que estamos atrapados que reconocer que seguimos ahí por miedo, costumbre o beneficio.

En esencia, El Diablo no es una sentencia, es un espejo. No anuncia maldad ni castigo, anuncia que es el momento de recuperar el poder personal. Por eso asusta, porque deja claro que la puerta siempre estuvo abierta. Y porque, al final, no nos enfrenta a un enemigo externo, sino a nuestro ¨demonio interno¨.

Otra razón por la que esta carta incomoda es que confronta la sombra. Habla de lo prohibido, de lo que deseamos pero juzgamos, de lo que nos atrae y al mismo tiempo nos avergüenza. Lo temido no es la carta, sino la verdad que expone.

3. La Torre (Arcano XVI)

El Arcano XVI asusta porque representa una torre alcanzada por un rayo y figuras precipitándose al vacío. Al ver esta imagen, podemos asociarla al desastre, a la pérdida o al castigo. Pero en realidad, esta carta habla de cambios bruscos, sin previo aviso ni control. Señala situaciones o relaciones construidas sobre bases falsas o estructuras que parecían firmes, pero no lo eran. Asusta porque muestra que algo en lo que confiábamos ya estaba debilitado, aunque no quisiéramos verlo.

Simbólicamente, La Torre representa revelación, ruptura necesaria y verdad repentina. Puede manifestarse como una conversación inesperada, una noticia que te cambia el rumbo, una crisis que te obliga a replantearlo todo o un despertar interior que ya no te permite seguir igual. 

Por eso, cuando aparece La Torre no estaría indicando pérdida, sino una sacudida de conciencia. No anuncia destrucción sin sentido, anuncia el final de lo falso para que algo real pueda construirse. Y por eso también es una de las cartas más honestas y transformadoras del Tarot.

4. El Juicio (Arcano XX)

El Juicio asusta porque se confunde con castigo. Su nombre y su eco religioso activan una idea de evaluación, señalamiento o condena. Figuras que se levantan, un Arcángel que habla desde lo alto, una escena solemne que parece definitiva. Todo en ella sugiere que algo va a ser juzgado… Pero en el Tarot, El Juicio no juzga, obliga a mirarse con honestidad. No señala errores para castigar, sino para que sean reconocidos. Y eso implica asumir responsabilidades. 

Esta carta está conectada con el pasado y el presente. Habla de cerrar ciclos inconclusos, de revisar decisiones anteriores, de personas del pasado, de verdades que salen a la luz y de liberar cargas emocionales que se han arrastrado durante mucho tiempo.

Simbólicamente, El Juicio representa renacimiento y segundas oportunidades. No llega para condenar, viene para recordarte quién eres cuando dejas de huir de ti mismo.

Reflexión final:

Es normal que estas cartas asusten al verlas. Sus imágenes impactan y, sin conocer el significado del Tarot, es fácil pensar que anuncian algo negativo. Pero más allá de lo que se ve a simple vista, estas cartas hablan de procesos internos. Cuando se entiende su simbolismo, el miedo disminuye y la lectura comienza a tener sentido.

Posts relacionados:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *